Viento enamorado

Dic 2, 2009 by

El viento se ha enamorado de una hermosa águila real, la ha observado desde su concepción, resoplando desde todos los ángulos de su nido, incluso tras las barreras emplumadas de su madre protectora. Le observó por el orificio que dejó un ramita al suicidarse en favor de aquel amor que profesaba el viento desde el cielo, y así le conoció por primera vez. El viento nunca se había enamorado, hasta que percibió la magnífica energía de un ser que no entendía pero que ya amaba sin saber cómo ni porqué. La hermosa águila real se sentía acechada pero también amada, así que no tardó en salir del cascarón para conocer a su eterno amor.
Pero el viento tuvo miedo al verle nacer y se escondió entre la tierra por un tiempo, con el deseo de tomar valor y conocerle a su debido momento. Es que le amaba tanto que estaba aterrado de pensar en un posible rechazo, pero su compañera le esperaba pacientemente, podía sentirle levemente entre sus plumas, estaba ansiosa de sentirle en su máxima expresión.

El viento no pudo aguantar más y se llenó del mejor oxígeno que disponía para seducirle, llegó hasta la copa del árbol en que se encontraba su desconocida pero amada águila real y le besó con todas las fuerzas de su espíritu hasta sacarle el alma misma y hacerle volar tan alto que casi perdía la respiración. Se extasiaron de placer y ternura, de vida y muerte, de cielo y tierra. Se dice que el viento tomó a su amada totalmente en este primer encuentro para consumar el amor insaciable que los invadió desde el momento que se percibieron el uno al otro. También se dice que solo aquellos inocentes de corazón pueden ver a la hermosa águila real en cualquier parte del mundo con una mirada misteriosa y única entre las de su especie, porque el viento y ella se hicieron un mismo ser para siempre.

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1 comentario

  1. Edu

    Ya lo dijo Miguel Hernandez, los poetas somos vientos del pueblo.
    Un Saludo

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