Leyenda del abuelo Don Saul

Feb 6, 2010 by

Su abuelo la llevaba en brazos con el ombliguito salido hasta el tronco del árbol más frondoso y fuerte del bosque. Con apenas meses de nacida, la niñita era partícipe de aquel ritual. Nadie de la familia creía en el poder de sanación que representaba aquel árbol para el anciano místico. Sin embargó día tras día llevaba a la pequeña en sus brazos, era indispensable que ésta llevara pies descalzos y unas rosas blancas en el cabello.

-Luce como un ángel -decía el viejo Saul- y la madre naturaleza me ha concedido la potestad de sanar el descuido.

Ciertamente lo hizo, el ombligo salido y descuidado por la familia, se ocultó tras la piel como por arte de magia, obedeciendo al ritual realizado en el árbol de aquel bosque. La pequeña tallaba con la planta de su pie desnuda, una tierna huella en la corteza del tronco, impulsada por la fuerza de sus pequeñas piernas durante cuarenta días consecutivos en los brazos de su abuelo y con la energía desbordante de la madre naturaleza en ese mismo lugar.

Cuando el tronco había formado la huella perfecta de su piecito, Saul le terminaba de dar foma con una navaja dorada, y a partir de ese momento regresaron cuarenta días más solo a observar cómo la huella se iba cerrando en el tronco del árbol, paralelamente al ombliquito de la bebé y a la oraciones ofrecidas a la madre naturaleza. Desde entonces todos los miembros de la familia confirmaron con toda seguridad el poder que su abuelo profesaba, y la niña se contagió de su magia para siempre.

Att. Tu agueloria. Aunque te hayas ido hace tanto tiempo, siempre estarás en mi corazón! Gracias por el vínculo que me regalaste hacia la madre naturaleza!

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