Sublime y Sensata Demencia
Dilato mis pupilas a su máxima expresión…
Duermo entre los brazos de mi propia imaginación…
Cubro con partículas de polvo mis lágrimas olvidadas…
Si quiero llorar, lo hago en su máximo color…
Me fundiré entre la lluvia de mi propia existencia perdida…
Y sin darme cuenta nacerá el sol sonriente entre mis pechos dibujados…
Mientras mi pie derecho se levanta sobre el suelo, el frío se acomoda para estornudar…
Las hojas de los árboles me saludaron dulcemente…
Los charcos que dejó la lluvia me recordaron las lágrimas que no he derramado…
Besé la tierra que se metía entre mis dedos…
Tomé un puñado de nubes mientras todos a mi alrededor caminaban dormidos…
Me enamoré de la hormiga que besó la flor…
Suspiré ante el pájaro que cuidó su nido…
Amé el paso de los caminantes desconocidos…
Descubrí la belleza en lo desapercibido…
Me enamoré de la recóndita vida que yace en la suela de mis enigmas!






CLICK!
Te sentí
¡vaya que te sentí!
como transeúnte sin destino aparente,
dislocada entre sus ojos,
su vientre,
sus pies fríos.
Centrada en el viento,
en un coro de grillos hambrientos,
endulzando al colibrí,
te sentí.
Calor del café mañanero,
aroma recién colado,
deja que las hormigas te lleven
a colmar tu sed en los charcos,
a respirar el aleteo de los pinos,
el explotar de los jabillos,
hasta que el sueño
te vuelva a vencer
sobre las nubes inquietas.
Verás
cuando la vida comience su marcha,
que habré dejado mi huella en tu cama,
una hoja seca,
eucalipto,
besándote el alma.
Henry Shakes
Muy sentido Click!!