Más allá de mis raíces

Jul 31, 2010 by

La vida tal y como la conocemos se escurre entre la realidad tangible y la ilusión perceptible de todos los días, donde el tiempo no existe pero el reloj sigue corriendo, las medidas midiéndose, los husos horarios variando. Parece que nada se detiene, pero en realidad todo está detenido en un instante. Los corazones creen su dolor, y se toman muy enserio su papel, es solo que la falta de consciencia les hace dormitar continuamente en el sueño profundo de la humanidad, aprendiendo, intuyendo, creciendo, madurando, evolucionando.

De mis labios sale un suspiro profundo al darme cuenta de los misterios de la vida y el cosmos, aquellos que comienzan muy dentro de mí, tan profundamente que casi pudiera perderme en ellos, ahogarme o aprender a nadar allí, entre todos y cada uno, desde lo más terreno hasta lo más espiritual, con el SER en mi centro, con la PALABRA en el ombligo de mi propio microcosmos, donde poco a poco voy recordando, solventando, soltando y adhiriendo nuevos pasadizos secretos que solo mi interior conoce y que solo se manifiestan si les doy permiso.

En mí están las dos caras de la moneda, el pasado y el presente que un día visualicé como el futuro, convergiendo en un mismo instante, aquí y ahora para siempre… doblegándose ante mis miedos, comprendiendo el sabor de una segunda oportunidad, renaciendo de las cenizas de mi cuerpo, el mismo que un día quemé con mis propios actos, pero que ahora renace para entender que no morirá para siempre, y que el cosmos se manifiesta en su propia carne, aun cuando él mismo lo olvide, para darle el valor y la expresión divina de cada uno de los átomos que le conforman.

Almas de muchos años de camino se enfrentan unas a otras, y la imagen de cada uno de ellos la tengo grabada en mi memoria, desde el día de hoy, para que no olvide, para que me suelte, para liberarme y liberarlos de las cadenas que yo misma amarré cuando me lo ordenaron inconscientemente. Hoy el PERDÓN es inminente, poder ver a la cara mi propio dolor ante gente desconocida que me mostraba mucho más de lo que yo pensaba conocer, demostrando que todos nos conectamos, que la energía es una sola y que somos dueños de la energía que representamos, está en nuestras manos hacerlo y ser responsable por ello. Es un largo camino por recorrer, con lágrimas que mojan la tierra y la fecundan para crear nuevos y mejores frutos.

Temas Relacionados

Tags

Compartir

Deja Tu Comentario