Lluvia sabor a menta fría

Jul 20, 2011 by

El cielo parecía desvanecerse, las personas corrían malhumoradas intentando esquivar las gotas de agua que comenzaban a balancearse sobre la multitud. Entre paraguas e impermeables, la lluvia arremetía con más fuerza, quería ser escuchada, comprendida, amada… pero todos le huían, mientras más contacto buscaba, menos respuesta obtenía. Podía observar los rostros inquietos de algunos niños en las ventanas de la ciudad, los únicos que anhelaban su compañía, cohibidos por sus padres y las amenazas de enfermedades creadas por el hombre y su temor a la vida.
El tiempo pasaba y la lluvia no se agotaba; tronaba y relampagueaba eufóricamente, se complacía con mojar a los obstinados, volteando sus paraguas mientras corrían rumbo a lo que para ella era ninguna parte. Hasta que por fin les halló; dos jóvenes enamorados en plena tempestad, tomados de la mano, sonriendo, soñando… Las gotas congelaban sus rostros sobre la calidez de sus mejillas sonrojadas, y un beso los unió para demostrarles el sabor a una lluvia de menta fría, la humedad de sus labios parecía fundirse con la del cielo nublado, y sus gotas mentoladas eran como chispas para sus bocas, Angélica y Zadkiel, se besaban por primera vez…

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