El machismo y la belleza femenina

Ene 18, 2013 by

machismoTomando en cuenta la controversia que existe entre los habitantes de la ciudad italiana de Lerici (provincia de La Spezia) y especialmente los feligreses, luego que el párroco de una iglesia emitiera un manifiesto donde explica que los femicidios son culpa de las mujeres que los provocan; me animé a escribir este artículo:

Un hombre no debería justificar su descontrol mental por el comportamiento o forma de vestir que tiene una mujer, pues estaría asumiendo que su verdadera esencia es oscura, al no poder ver la belleza femenina como algo natural sin que esto sea tan provocador que hasta lo pueda llevar al femicidio. Para los curas este pensamiento se puede manifestar como producto de la represión sexual que viven, ya que como bien se sabe, no pueden tener pareja y por consiguiente su energía sexual se bloquea, dando a lugar este tipo de pensamientos o efectos psicológicos, así que no son capaces de reconocer su propio descontrol (como consecuencia de su propia religión) y optan por culpar a las mujeres por esto.

Es cierto que en la sociedad actual se ha querido usar la imagen femenina para vender productos y servicios (es decir con fines de lucro), por lo que la belleza femenina ha sido realzada de diferentes formas, muchas de ellas, aunque no todas, de forma artificial. Lo que da  lugar a que muchas mujeres actualmente se vean obsesionadas por la belleza, con el fin de alcanzar los estándares sugeridos por la publicidad y medios de comunicación en general. Este punto de vista lo confirmé en la sección Vida y Salud del noticiero Venevision, donde un experto en la materia (sociólogo) habla al respecto, y donde se conoce también la opinión del público.

En mi opinión la mayoría de las mujeres nos vestimos y arreglamos para definir nuestra identidad en la sociedad, asumiendo nuestro rol profesional y personal de una manera llamativa o no, para ser reconocidas en una sociedad que toma muy en cuenta la apariencia para catalogar a una persona. Nuestra respuesta ante esto, por supuesto, va de la mano con la autoestima y prioridades que tengamos en nuestra vida. Solo cuando estamos en casa podemos reconocer nuestra verdadera imagen y reconocer los cambios que tenemos cuando estamos dentro y fuera del hogar, en el hogar somos los que somos, en la calle inconscientemente queremos encajar con nuestro entorno y las exigencias de apariencia y aceptación social que se nos imponen. Todo esto resulta ser un comportamiento normal en las sociedades desde la antigüedad, incluyendo las civilizaciones indígenas que tienen una forma de vestir y llamar la atención entre hombres y mujeres que ocupan un determinado rol en la comunidad.

Los hombres y mujeres estamos en el derecho de mostrar nuestro cuerpo de la manera que consideremos pertinente. Pero para los humanos que nos enfocamos en una visión espiritual (mas no religiosa), el cuerpo resulta ser solo un vehículo del alma, cada quien decide a cual darle más importancia, ya que el vehículo se puede tunnear como lo deseen, pero a la hora de la muerte, solo queda el alma, depende de nosotros, decidir qué parte cultivar más, pero no por esto, justificar algo como el femicidio para las personas que deciden enfocarse más en el vehículo o cuerpo, y esto debería ser visto así por una persona que dice tener una relación más directa con Dios.

 

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